Mercedes Clase R: el coche que el mercado no supo entender
Hay coches que fracasan porque son malos. Y luego están los que fracasan porque el mercado aún no está preparado para ellos.
El Mercedes Clase R pertenece claramente al segundo grupo. Un coche adelantado a su tiempo, incomprendido por el público y eclipsado por una moda que, con los años, ha demostrado no ser tan coherente como parecía.

Un concepto que no encajaba en ninguna etiqueta
Cuando Mercedes lanzó el Clase R, el comprador premium tenía una idea fija en la cabeza: quería un SUV. Postura alta, imagen robusta y sensación de seguridad, aunque la mayoría de unidades jamás pisaran el campo.
El Clase R no era un SUV puro. Tampoco era un monovolumen tradicional. Ni una berlina familiar al uso.
Era una mezcla de todo eso: un gran rutero familiar, amplio, cómodo, con tracción total y una calidad interior que hoy ya no es habitual.
El cliente se fue al ML… y el tiempo puso las cosas en su sitio
Mientras el Clase R intentaba explicar su concepto, el mercado se fue directamente al ML. Un coche que, con el paso de los años, ha ido perdiendo capacidades off-road reales para convertirse en un SUV cada vez más asfáltico.
De hecho, el ML ya ni siquiera se llama así. Hoy es el GLE. Un SUV moderno, cómodo y tecnológico… pero muy alejado del todoterreno que fue en sus inicios.
Y no es un caso aislado.
Modelos como el Porsche Cayenne empezaron con reductora y soluciones pensadas para salir del asfalto. Hoy esas opciones han desaparecido porque el cliente no las necesita ni las pide.
Mecánicas que hoy ya no existen
Uno de los grandes argumentos del Mercedes Clase R estaba bajo el capó.
Existieron versiones con:
- Motores V6 gasolina
- Motores V6 diésel, ideales para viajar
- Dos V8, uno de ellos firmado por AMG

La versión más extrema fue el R63 AMG. Un auténtico disparate delicioso: un coche familiar, amplio y confortable… con 500 CV.
Prestaciones de superdeportivo de su época, capacidad para viajar con toda la familia y todo el confort que ya ofrecía el Clase R. Hoy, una combinación simplemente impensable.
Confort, tracción total y calidad “de la de antes”
Más allá de las cifras, el Clase R destacaba por su planteamiento global:
- Tracción total 4MATIC
- Suspensión neumática en muchas versiones
- Hasta 4 puntos Isofix
- Interior amplio, luminoso y muy bien aislado
- Calidad Mercedes de una época donde se priorizaba la durabilidad

No es un coche moderno. No tiene las últimas pantallas ni asistentes intrusivos.
Pero es premium de verdad. Del que se siente al cerrar la puerta y al hacer kilómetros.
Por qué hoy sí tiene sentido
La ironía es clara: el Mercedes Clase R tiene hoy más sentido que cuando se lanzó.
En el mercado de ocasión existen unidades muy interesantes, bien equipadas y con mecánicas solventes, por menos de 15.000 €.
Para quien busca:
- Espacio real
- Confort en viajes largos
- Tracción total efectiva
- Capacidad off-road suficiente para el uso real
- Y calidad premium sin pagar precios actuales




















