De un vistazo
Datos del coche
- Generación
- B8
- Motor
- 4.2 FSI · V8 atmosférico
- Potencia del modelo
- 450 CV
- Transmisión
- S tronic · 7 velocidades
- Tracción
- quattro
- Carrocería
- Avant
Los datos de la unidad corresponden al momento en que se incorporó al archivo. Esta ficha no es un anuncio de venta vigente.
Un V8 que se disfruta cada vez que lo escuchas
Este RS4 llevaba el 4.2 FSI V8 de 450 CV, asociado al cambio S tronic de doble embrague. Para mí, una de sus grandes virtudes estaba en combinar una mecánica tan especial con un uso cotidiano bastante sencillo.
El cambio te permite dejar que el coche resuelva el tráfico o intervenir cuando aparece una carretera interesante. En las reducciones, el sonido y la respuesta del conjunto hacen que quieras seguir conduciendo.
Al ralentí no necesita intimidar. Cuando el motor sube de vueltas, aparece esa voz que tanto me gustaba de este coche: un sonido con matices, que va cambiando a medida que recorres el cuentavueltas.
Carretera, autopista y vida diaria
Lo conduje tanto en carretera como en autopista y me dejó una sensación de mucho aplomo. Respondía a lo que le pedía, con un tacto firme pero llevadero. No era un sofá, pero tampoco un coche incómodo para viajar.
Ese equilibrio me parece una de sus mejores cualidades. Puedes disfrutar del motor y del bastidor sin dejar de tener un familiar en el que caben pasajeros y equipaje.
La tracción quattro forma parte de esa personalidad. Tiene una manera propia de entrar en las curvas y de transmitir confianza. Eso no elimina los límites de adherencia ni hace indiferente el estado de la carretera, pero sí define una experiencia distinta a la de un deportivo de propulsión trasera.
Las formas de un RS4
Las vías y los pasos de rueda ensanchados le dan ese aspecto musculoso que tanto me gusta. Es uno de los rasgos que más lo separan visualmente de un A4 Avant convencional, sin romper la proporción de un familiar.
Esta unidad llevaba unas llantas que me parecían especialmente acertadas. Junto a las dos grandes salidas de escape ovaladas, terminaban de darle presencia sin necesidad de añadir nada más.
También me gustaba su combinación de colores: una configuración con carácter, pero que conservaba cierta discreción. A veces, esa mezcla es más atractiva que un coche que intenta llamar la atención en cada detalle.
Por dentro, el detalle marca la diferencia
Los asientos delanteros con reposacabezas integrado recogían bien el cuerpo y tenían el tacto que esperaba en un coche así. Personalmente, me parecían una elección muy equilibrada entre sujeción y comodidad.
El volante achatado, los detalles RS y los acabados de carbono de la consola recordaban que estabas en una versión especial. Desde las plazas traseras, en cambio, seguías viendo un habitáculo ordenado y aprovechable.
Ahí está, para mí, la gracia del RS4 Avant: un motor que apetece escuchar, un coche que apetece conducir y una carrocería que sigue resolviendo la vida diaria. Un conjunto muy difícil de no apreciar.
El coche, en imágenes
Galería del archivo
Imágenes conservadas de la ficha original; el archivo puede incluir fotografías de contexto del modelo.















